jueves, 25 de abril de 2013
Madrid- Gandiol: La gran aventura 3750 kilómetros
jueves, 7 de febrero de 2013
Tú eres única mamá
No es sólo porque me hayas dado la vida, te voy a decir estas cosas. Lo que te digo son cosas que he aprendido de ti desde que era muy pequeño hasta ahora. Cada vez me doy cuenta de que eres única y cada dia me siento más orgulloso de ti hasta la última vez que te despido en Gandiol. Mamá estas palabras están dedicadas a ti, vuelvo a escribir sobre ti como te decía siempre por ti sola cada día puedo escribir sobre ti. No me canso de hablar de tus cualidades como te decía me quedo muy corto para hablar de ti. Sé que te ha costado mucho despedirte de mí, a mí también me ha costado muchísimo, pero quiero que sepas que hoy en día estoy bien. Los primeros días que he llegado aquí a España, me ha sido difícil encontrarme, llevé días y días acordándome de ti y de la familia. Con el tiempo, poco a poco, me encuentro mejor, quiero que sepas que estoy bien, vuelvo a estar otra vez con mi familia española, aunque me falta mucho la hospitalidad de allí, Teranga. Echo de menos jugar con los niños, y saludar a los vecinos, irme a Saint Louis traer regalos para los niños de la casa. Me acuerdo del otro día que hablé contigo, me has pasado a mi prima Magatte, que tiene 4 años siempre me decia que te quiero Pape, te tengo dentro. Mohammed este niño también tiene 4 años, tan rico me decía dónde estás quiero ir a España.
Mamá gracias por estar allí para siempre, ha sido siempre mi compañera de la vida, como te decía antes, eres mi sol, mi luna, mi día y mi noche. Te quiero mamá. Eres lo mejor que tengo en este mundo, sin ti no puedo hacer nada, sin ti yo no soy nadie. Gracias a Dios por haberme dado una madre tan especial como tú, quiero que sepas que tus hijos están muy orgullosos de ti, personalmente, Pape que te habla desde sus sentimientos, que te adora. Siempre pensando en ti me da fuerza y alegría, y ganas de seguir, me queda mucho por escribir sobre ti, pero te escribiré más pronto, que duermas muy bien, que tus ángeles de la guarda te acompañen en todo momento.Tu querido hijo Pape. ¡Hasta pronto querida mamá Khadissatou Diagne!
jueves, 17 de enero de 2013
La vuelta a Madrid
martes, 8 de enero de 2013
La despedida más fuerte que nunca
viernes, 23 de marzo de 2012
Sobre las elecciones en Senegal (II) Opinión

Hoy quiero dedicar un poco de tiempo a escribir sobre ti. Desde que nací hasta ahora, siempre me he sentido muy orgulloso de ser senegalés, por como es la gente senegalesa, las costumbres, nuestra cultura y la hospitalidad que tenemos.
Sé que el país no es rico, no tenemos mucho dinero, pero somos felices y doy gracias a Dios por haber nacido en esta tierra tan especial. Pero hoy en día tengo un poco de miedo por tal y como están las cosas ahora. Me refiero a las elecciones y los problemas que ha habido en las últimas semanas, algo que no había sucedido nunca hasta ahora.
Ruego a los candidatos que se han presentado que intenten hacer lo mejor para el país. Ruego que se muevan no por intereses personales sino por el bien de todo el país. Y dedico estas palabras especialmente a Abdoula Wade: ya llevas 12 años en el poder, dos mandatos, y ahora te presentas por tercera vez, a pesar de los problemas que eso ha causado, así que te pido que no nos hagas perder la paz y la tranquilidad de la que hemos disfrutado hasta ahora en Senegal.
Os recuerdo que de los 54 países de África, Senegal ha sido el único país que nunca ha sufrido un golpe de Estado y me siento muy orgulloso de que haya sido así. Yo no voy a apoyar a ninguno de los dos candidatos, simplemente quiero decir que, sea quien sea el ganador, por favor luche y trabaje por el bien del país.
Espero que este domingo sea un día de paz y que las elecciones se desarrollen con total normalidad. Que los resultados sean limpios, las partes los acepten y que el ganador gobierne por el bien de todos.
martes, 31 de enero de 2012
Queridos amigos
jueves, 1 de diciembre de 2011
Recuerdo a mi padre
Hola Padre, he vuelto hoy para escribir sobre ti después de un año y 10 meses. Me levanto así por un sueño que tuve anoche. Es que todavía no puedo creer que te hayas ido así, de esta manera.
Papá, te escribo desde mi corazón.
Papa, te escribo con todo mi sentimiento.
Papa, sé que estás en el Paraíso, pero yo todavía no puedo creer que te hayas ido de esta manera.
Anoche soné contigo, que ya estaba contigo, en nuestra casa, donde me diste alimento para que yo pudiera crecer; donde me has dado siempre tus consejos tan especiales; donde te conocí bien: siempre estabas rodeado por tu familia, Papa. Siempre has estado muy cerca de nosotros, siempre nos has defendido en todos lados, siempre has estado muy preocupado por nosotros y has estado muy cerca de nosotros.
Mi sueño:
Después de un año y diez meses, te he vuelto a ver, dentro de mi sueño. Estabas como siempre, papá, lo poco que me acuerdo de ti. Anoche volví a encontrar en nuestra casa. Papá, estabas como siempre, con tus amigos. Entré en la casa y te encontré allí, sentado con tus amigos. Nos vimos, te levantaste y yo fui corriendo hacia ti para que nos diéramos un abrazo fuerte. Me acuerdo de este fuerte abrazo y tú estabas como siempre, dándome consejos, como hace un buen padre con su hijo. Y mientras yo te estaba escuchando, mis lágrimas empezaron a caer, y las tuyas también.
Me acuerdo que yo te decía: papá, sabía que te volvería a encontrar. Porque nunca pude creer que ya no te volvería a ver después de que tuve que hacer un viaje tan largo y tan duro para poder tener un futuro mejor y para ayudarte y que pudierais estar mejor toda la familia.Me acuerdo de la última conversación que tuvimos, cuando yo ya estaba en España. Hablamos de muchas cosas y yo estaba desando muchas cosas para ti papá, pero después de unos días, recibí la noticia de que te habías marchado. No tenía otra opción que aceptar las cosas tal y como venían. Pero es duro, muy duro.
Ahora estás en el Paraíso. Siempre has sido un gran padre para nosotros. Te quiero mucho, papá. Sé que ahora y más adelante lo único que puedo hacer es rezar por ti, y lo voy a hacer.
Pero desde hoy, además, sé que estás conmigo, aunque me falta tu presencia. Y hasta hoy sigo luchando para poder seguir adelante y te deseo todo lo mejor para ti. Que Dios te bendiga. Que descanses en paz.
Pero no estoy triste. Gracias a vosotros, queridos amigos, porque sé que estáis aquí, a mi alrededor, para leer mis palabras. Sois lo mejor que tengo, como os digo siempre. Sin vosotros, no soy nadie.
Hasta pronto,
Pape